lunes, 21 de septiembre de 2009

¿Cogito, ergo sum?

¿Y si Descartes estaba equivocado...? Y si la reflexión "cogito, ergo sum" es errónea? ¿Y si no sólo existimos porque pensamos...?

¿Y SI SÓLO EXISTIMOS PORQUE ALGUIEN PIENSA EN NOSOTROS?

En literatura, existe el tema de "La vida después de la muerte", en la que una persona que ha fallecido no termina de morir hasta que alguien vivo deje de recordarla...

Así pues, qué mejor que vivir esta vida como un regalo, viviendo cada día como si fuese el último, apreciando las pequeñas cosas, haciendo lo que tú sientas que debas hacer, antes de que la película finalice y nadie se levante de su silla para aplaudir.


Hoy, último día de verano... y tengo la sensación de que lo he sabido aprovechar... esta vez sí... :)

jueves, 17 de septiembre de 2009

Aquellos maravillosos días de verano...



Y fueron días azules, días de risas y sonrisas....

Despertares agradables entre paredes de cal blanca mientras llega a la cama el olor a chocolate caliente y las risas de los más pequeños suenan por el resto de la casa...


Jornadas de piscina... zambullidas, carreras, colchonetas. Un ir y venir de paradógicas guerras alegres...globos de agua... o alguna batalla de comida que terminó interrumpida por un adulto...


Tardes de merienda en corro, juntos... mientras que los jóvenes preparan creps para merendar... con su .." yo los quiero con nutella"..después vendrían las peleas con la sartén para despegar los restos de la masa. Y dejar reposar todo esto mientras que se echa una partida al parchís y su "te mato y me cuento veinte"... o intensas partidas al dominó... al póquer, apostando con garbanzos que nos dejó la abuela..."el dinero no se gasta en el juego"

Atardeceres de lectura apaciguada o de bici...una vuelta por caminos...vistas sobre viñedos, olivares, montes y caseríos...


Noches de charlas a la fresca... con sus historias sobre antaño...tiempos en los que el abuelo era un apuesto joven a lomos de su mula que cortejó a una muchacha que se convirtió en mi abuela... o relatos en los que un sifón o un embalse eran su piscina y objetos como el tranco y el mate eran los juegos de moda. Mirar las estrellas para ver si se cae alguna y llevar a los más pequeños a cazar gamusinos....

Eran días de paz... de campo... de familia...

Días felices.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Hurt..

Una casa en aparente calma... es de noche y afuera llueve.

De repente.... a la vez que un rayo surca el cielo acompañado de un sobrecogedor trueno...

...un grito desgarrador...

...una mujer se torna frágil y se derrumba en la soledad de su casa...
...el llanto la ahoga y... de rodillas... mirando al techo de la habitación...
... su voz ronca susurra su nombre...

...porque cuando pierdes a tu Amor... lo que queda ya no importa tanto....

pues...
qué es el dinero... si no tienes con quien gastarlo...
qué es una casa...si no tienes con quién compartirla...
de qué te sirve un coche...si no tienes a quién recoger...

Ella murió...no porque su corazón dejara de latir, sino porque sus latidos dejaron de tener sentido...




miércoles, 9 de septiembre de 2009

Bueno... tras el parón vacacional, continuo la historia.
Aquí dejo otro trocito. Espero que os guste.
Muchas gracias por los comentarios, animan a escribir.

Por cierto...bonita fecha la de hoy. (09-09-09).

FIC: “..Y apareciste tú...”

Capitulo V

Veinte minutos más tarde, cuando la conversación que tenían Alberto, Pedro, David e Iván sobre las mujeres terminó, decidieron que ya podían irse de allí.
Fueron a un local que estaba a unas cuantas calles del bar donde habían tomado las cañas. Iván se fijó en el nombre del pub: “Carpe Diem”. Dentro se escuchaba música Tecktonic, nada más pasar el umbral de la puerta, observó que Paula y David ya se habían puesto a bailar, de una manera que dejó boquiabierto a Iván. Sus movimientos iban perfectamente acompasados con la música y observó como poco a poco la gente que había venido con ellos les hacía un corro y les aplaudían, en un tramo de la canción, ambos iban sincronizados por lo que se escucharon gritos y silbidos por parte de la gente. Iván los observó con una sonrisa en la cara: “Espero pasar buenos ratos aquí, parecen buena gente”-pensó.
Cuando la canción acabó todos felicitaron a los dos bailarines y se fueron acercando a la barra, Iván fue con Alberto, que pidió un ron con Coca-cola.
-Pide otro- le pidió Iván.- Oye... una pregunta... ¿Paula y David tienen algo?
-¿Paula y David? Jajajaj.. No...-bajó la voz- que no te oiga decir eso Paula que te ganas un soplamocos -Iván abrió los ojos al máximo- sólo son amigos, los dos están como cabras, y yo me parto con sus salidas. De Paula sólo conozco una relación y no le salió muy bien. Y David, pues es joven, así que el tío aprovecha su atractivo los fines de semana.

Les trajeron las copas.
-¿Vamos con el resto? Preguntó Alberto.
-Vamos.

En ese momento estaba sonando un twist de los años sesenta. Con el cubata en la mano en seguida se puso a hablar con más compañeros de comisaría, mientras que de vez en cuando veía a los demás bailando twist. Se reían, vió felicidad en sus caras. Y de repente se acordó de alguien... de ella. Se disculpó y salió un momento al baño, se miró al espejo y se echó agua a la nuca. Después de unos minutos decidió salir.-
“No me amargarás aquí también”.
Mientras salía se cruzó con Alejandra que también salía del aseo.-Vaya, siempre nos encontramos entrando o saliendo. ¿Estás bien?- preguntó- No tienes buena cara.
-Sí, no te preocupes, estoy bien, solo tenía un poco de calor.
-Si... la sala está bastante caldeada esta noche, pediré que le den mas potencia al aire acondicionado.

Ambos salieron, se sentaron en la barra y pidieron unas copas.
-Bueno, ¿Cómo te va la vida? Hace mucho tiempo que no nos veíamos.
-Si, pues bien. Trabajo como juez y me paso bastante por la comisaría, eso creo que ya lo sabes. Llevo muchos casos de allí, porque está mi padre y casi siempre me avisa a mí. Hay veces que le tengo que parar los pies, me quiere llenar de trabajo y que suba mi caché. Y tú. ¿Cómo que te metiste a policía?
-¿Te acuerdas cuando de pequeños veíamos en la tele “El inspector Gadchet”? -ella asintió- pues a mi me encantaba ver como resolvía todos los casos, luego, ya de mayor, me apasionaban los juegos de mesa tipo Cluedo. Y bueno, yo no soy de esos tipos de oficina, me gusta más la acción. Así que decidí meterme a policía. Y aquí estoy.
-Recuerdo cuando tu madre nos untaba tostadas con Nocilla para merendar, nos poníamos a ver los dibujos, y luego cuando terminaban, salíamos a la calle y jugábamos, nos imaginábamos como los personajes de los dibujos...
-Jajajaj...eran buenos tiempos. Si...

De repente comenzó a sonar una canción que era muy familiar...




Ambos se miraron a los ojos... los recuerdos volvieron a agolparse otra vez en su mente...

FLASHBACK-

Año 1997-
En una discoteca en el centro de Sevilla. Dos jóvenes bailan mientras cantan a grito pelado una canción de los años 80.
-¡¡Y yoooo teee buscarée en ggggrrroenlandiiia ennn Perúuuu, en el Tibbbbettt...en Japóoonnn en laaa Isslaaa de Paaascuaa..!!
-Iván, creo que estoy algo mareadilla, no sé si soy yo o de repente hay un pequeño terremoto...Si si... creo que soy yo.
El joven no pudo reprimir una carcajada. La veía ahí, bailando como una loca y dando pequeños saltos y le pareció que estaba preciosa con la melena suelta y algo alborotada. El también se encontraba un poco mareadillo pero era la noche de fin de curso, así que había que disfrutarla.- Ven, vamos a pedirnos unos chupitos, ¡que a esta te invito yo!
-Iván.. ¿tú hasta que no me emborraches no paras, no? Te advierto que como luego no pueda, me llevas a casa...ehh! Que si no mi señor padre sacará su genio...
-¡Chiquillaaa..! Pero no me asustes, ¡que me vas a dejar el puso pa robar panderetas!- La cogió de la mano y se la llevó a la barra.-¡¡Camareroooo!! ¡Dos chupitos de la casa!
Alejandra lo miró escandalizada- No... si verás, si luego me tendrás que aguantar...
-Mi armaaa!! Yo aguanto to lo que haga faltaa!!

(quitad la canción)

Se los tomaron y volvieron a la pista.. Entonces empezó a sonar una canción de hacía unos años...




Iván miró a la joven a los ojos y esta le sostuvo la mirada. Poco a poco se fue acercando a ella. –Ven- Le dijo.
Le cogió la mano y juntó sus cuerpos. Empezaron a bailar al ritmo de la canción. Iván le cantaba al oído parte de la canción, poco a poco Alejandra recostó su cabeza en el hombro del joven. Él paró de bailar, la cogió de la barbilla y la besó. Fue un beso lento y suave en el que ambos cerraron los ojos. Al abrirlos, se miraron a los ojos y estrecharon más el abrazo.
-¿Sabes...?-Dijo Iván- Te quiero.
Ella le dio un pico- Yo también te quiero.

(quitad la canción)

-----
Los gritos de Pedro animando a bailar a la gente sacaron del ensismamiento a Alejandra e Iván que estaban apoyados en la barra.
-Venga Alex, vamos a bailar.
Alejandra se quedó parada un segundo... hacía tanto tiempo que no la llamaban así...solo él solía hacerlo. Le sonrió- Claro, vamos.




-¿Te acuerdas de bailarlas? ¿o te tengo que enseñar?- Picándola.
- Te recuerdo que fui a clases de baile durante dos años, listo.- con gesto altivo.
-Ves, si es que siempre has caído al trapo...jajajajaja...¿Cómo dejas que te vacile?
- Ale, pues tú conmigo.-resopló haciendose la indignada.
-Claro, ¡con quien mejor que con un sevillano!

-Anda tira zevillano...

Entre pasada y pasada, ambos se miraban a los ojos, de vez en cuando Iván ponía caras, provocando las risas de la juez.
-mira que eres payaso...
Para terminar la canción, Iván cogió por la cintura a Alex. Lo que provocó un pequeño escalofrío por parte de esta, que nadie notó.
“Ay madre... ¿y por qué coñ... me pasará esto ahora? Alex, Alex... no te vuelvas loquita....”

La noche transcurrió con más bailes. Rieron viendo bailar a Alberto, Pedro, Iván y David el Aserejé...corrieron las rondas de chupitos mientras se echaban partidas a los dardos... todos se pusieron a bailar la Lambada...luego les tocó el turno a las chicas, que tuvieron que bailar la Macarena... el suelo tembló bajo los saltos de todos al ritmo del “a quien le importa..”
Todos salieron del pub a eso de las 5 de la mañana, la mayoría de las mujeres iban descalzas con los zapatos en la mano. Algunos trabajaban o tenían tareas que hacer a la mañana siguiente, por lo que todos fueron a casa.

-Chicos, chicos...-dirigiendose a Alberto y Pedro- Os quiero en mi casa a eso de las 12...que tenemos que pintar.. eh!- a los otros dos se les borró la sonrisa de la boca.

sábado, 1 de agosto de 2009

FIC: "Y..apareciste tú"...

Capitulo IV

Habían quedado en la puerta de la comisaría a las 9 de la noche, después de acabar el turno de tarde. Cuando llegó ya había unas cuantas personas, entre ellas estaban Alberto y Paula, los saludó y después le presentaron al resto de compañeros.
-Iván, este es Carlos Gutiérrez, inspector en la comisaría- Era un hombre alto y delgado, de pelo rubio y ojos color miel... era realmente atractivo, no era muy simpático y su porte era serio. El cargo le venía al pelo.
-Hola, encantado- le estrechó la mano y Alberto le cogió del hombro y le giró hacia otra persona.
-Este es Pedro Martínez, agente de nuestra comisaría.- Era un hombre de unos cuarenta años, moreno y de piel y ojos oscuros.- Casi siempre voy con el de patrulla.
-¿Así que tu eres el nuevo? ¿Iván, no?- Iván asintió con la cabeza- ¡pues encantado hombre!, verás esta noche que bien nos lo vamos a pasar, primero nos vamos al bar a tomar unas cañas, ¡pero luego nos vamos de fiesta!
Iván no sabía si el plan era buena idea.- No sé... creo que después de tomar las cañas me iré a casa... tengo que...
-¡De eso nada!- le cortó Pedro. ¡Te vienes con nosotros!
Esa efusividad sorprendió a Iván: No...verás, es que mañana quería levantarme temprano, he alquilado un apartamento y me toca pintar...
-¡uy!, pues eso se arregla pronto... mañana por la mañana nos plantamos en tu casa el moreno y yo y te ayudamos- se ofreció Alberto.
-¡No faltaba más! Allí estaremos, y a eso no te puedes negar... verás como esta noche lo pasamos genial... y mañana ya pintamos-
El ofrecimiento de Alberto y Pedro sorprendió a Iván, que no pudo hacer otra cosa más que aceptar.- está bien... ¡pero mañana os quiero como un clavo en mi apartamento a las 10 de la mañana!
-Vale, vale, no se hable más, ¡nos vamos a quemar Barcelona!- dicho esto los cogió por los hombros y se los llevó hacia delante seguidos de el resto de la tropa. Alberto se volvió a buscar a Paula-
-Espera Pedro..., ¡Paula!, ¿no vienes?- Esta se había quedado en la puerta de la comisaría mientras todos iban ya camino del bar.-
-Estoy esperando a Alejandra, que venía hoy, luego os alcanzamos-
-Vale, ¡ahora nos vemos!- contestó Alberto. Se dirigió a Iván.- Es la juez que lleva gran parte de los casos de nuestra comisaría, también es hija del comisario, pero no tiene ni la mitad de mala leche que él.
Iván prefirió guardarse el dato de que ya la conocía de antes...-“ya se enterarán”- pensó.

Cuando llegaron al bar había más compañeros allí. Le presentaron a una mujer joven, no muy alta, rubia de grandes ojos azules, se llamaba Aitana Vázquez. Era subinspectora. No intercambiaron muchas palabras, Iván se fue a reunirse con Alberto que charlaba con un chico joven, de pelo castaño y ojos oscuros. Tenía unos rasgos bien definidos, a la vista de cualquier mujer era un “pimpollo”.
-Iván, este es David, hace poco que llegó a nuestra comisaría, es becario, como yo, y a veces nos vamos de fiesta los dos, Pedro también se viene siempre.
Ambos se estrecharon la mano, al tiempo que llegó Pedro. Los cuatro comenzaron conversaciones banales sobre la comisaría y su tema rey...las mujeres.
Cuando Alberto y Pedro estaban metidos en una discusión sobre como complacer a una mujer, mientras que Iván y David los observaban divertidos, entró una sonriente Paula seguida de Alejandra.
Iván desvió la atención de la conversación para centrarse en como las dos mujeres que acababan de llegar saludaban a los compañeros que estaban cerca de la puerta
.